Mejora la salud del Papa Francisco tras una noche en el hospital

INTERNACIONALES

El Papa Francisco, de 86 años e internado desde el miércoles por una infección respiratoria, pasó una buena noche en el hospital Gemelli de Roma, una noticia tranquilizadora tras la alerta desatada la víspera por sus problemas de salud.

Las próximas citas del jefe de la Iglesia católica fueron anuladas, y el Vaticano indicó que Francisco seguirá hospitalizado varios días para recibir tratamiento

El pontífice argentino pasó una noche tranquila y el personal que lo atiende es muy optimista, indicó la agencia italiana de noticias ANSA, que cita fuentes hospitalarias.

El anuncio de su inesperada hospitalización suscitó fuertes interrogantes sobre el real estado de salud del primer Papa latinoamericano de la historia. 

El Sumo Pontífice fue internado en el hospital Gemelli de Roma. Foto: AFP

Después de asegurar de que se trataba de controles programados, el portavoz del Vaticano finalmente anunció, tras varias horas de silencio, que el Papa padecía una infección respiratoria

«En los últimos días se quejaba de dificultades respiratorias por lo que tuvo que someterse a controles médicos en la jornada», explicó en una nota el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni.

Los controles médicos pusieron de manifiesto una infección respiratoria y, si bien ha sido excluido el Covid-19, va a requerir varios días de un adecuado tratamiento médico hospitalario, precisó.

Según fuentes internas del hospital, es posible que el pontífice pueda presidir la misa del Domingo de Ramos en el Vaticano, salvo imprevistos.

Con esa misa se abren las celebraciones por la Semana Santa, que culmina con la Pascua, la fiesta más importante del cristianismo. Se trata de ceremonias largas y agotadoras para una persona que ha estado varios días ingresada.

El papa se quejó de un dolor en el pecho el miércoles pasado. Foto: AFP

Francisco tiene programado además un viaje a Hungría para finales de abril, a la ciudad de Budapest, para asistir a la clausura de un Encuentro Eucarístico Internacional.

La hospitalización sorprendió a la opinión pública, sobre todo porque el miércoles Jorge Bergoglio participó con total normalidad a la tradicional audiencia general en la Plaza de San Pedro, durante la cual apareció sonriente, saludando a los fieles desde su papamóvil.

«Papa: El gran miedo», tituló este jueves el diario La Stampa, que describe esos momentos dramáticos, después de que el prelado señalara un fuerte dolor en el pecho, por lo que sus asistentes decidieron llamar de manera urgente a una ambulancia e internarlo inmediatamente. 

Francisco, que se moviliza en silla de ruedas desde mayo de 2022 debido a la artritis en una rodilla, fue operado de colon en julio del 2021 en ese mismo hospital de Roma, donde permaneció diez días.

Ante los periodistas que suelen acompañarlo en sus viajes, Francisco contó que esa intervención le dejó secuelas por la anestesia y que por ello descartó someterse de nuevo a una operación en la rodilla. 

Los médicos que atienden al papa son optimistas con respecto a su salud. Foto: AFP

Esos problemas médicos lo obligaron a cancelar varias audiencias en 2022 y posponer un viaje a África, lo que suscitó muchas dudas sobre una posible renuncia. 

En varias entrevistas concedidas en los últimos meses, el papa ha hablado de la posibilidad de renunciar, tal como lo hizo en 2013 su predecesor, Benedicto XVI, fallecido a finales de 2022.

«Es verdad que escribí mi dimisión dos meses después de mi elección. Lo hice por si tengo algún problema de salud que me impida ejercer mi ministerio», contó Francisco, aunque aclaró sucesivamente que aún no había pensado en renunciar a su cargo.

En julio del año pasado, confesó que ya no podía viajar con el mismo ritmo de antes y aseguró que podría hacerse a un lado. 

Hace un mes volvió a hablar del tema para aclarar que la renuncia de un Papa no debería convertirse en una moda y recalcó que esa idea no estaba en su agenda por el momento. 

El pontífice es atendido constantemente por un equipo de médicos y enfermeros, ya sea en el Vaticano o durante sus viajes al exterior. 

Una medida más que necesaria debido a su edad y a su historia clínica, ya que a los 21 años estuvo a punto de morir por una pleuresía y sufrió una ablación parcial de uno de sus pulmones.

El Heraldo de México

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