¡No es de Dios! Condenan a hombre por estafar a una anciana; se hacía pasar como Jesucristo

La Audiencia Provincial de León, en España, dictaminó este jueves (5 de octubre) una sentencia condenatoria de siete años de prisión para un hombre que estafó más de 287 mil euros (unos 303 mil 735 dólares / 5.53 millones de pesos) a una anciana. El estafador convenció a la mujer, que sufre de un trastorno mental que afecta su pensamiento de manera delirante, de que el dinero sería depositado en el «Banco del Cielo».

Según la sentencia, el estafador se hizo pasar por Jesucristo o la Virgen María, instando a la anciana a sacar dinero de sus cuentas bancarias y entregárselo a él.

La víctima, nacida en 1941, tenía una «alteración en el contenido del pensamiento, en forma de ideación delirante místico-religiosa y megalomaníaca», lo que la llevaba a creerse santa y le impedía razonar con claridad. El estafador se aprovechó de esta situación, tramando un plan para hacerse con todos los ahorros que la mujer tenía depositados en diferentes entidades bancarias terrenales.

El estafador, además, utilizó un negocio que regentaba, que incluía un cuarto para masajes, para fortalecer su engaño. Le decía a la anciana que colocara el dinero en un cajón, asegurándole que él lo llevaría al «Banco del Cielo», donde supuestamente tendría más rendimiento y podría construir una casa en el Cielo.

Para darle mayor credibilidad a sus afirmaciones, escenificaba conversaciones telefónicas con Dios, la Virgen o la madre fallecida de la víctima, ejerciendo presión sobre ella al mencionar amenazas a sus hijos y a su dinero si revelaba sus acciones.

Durante seis años, el estafador logró apoderarse del dinero euros de la anciana, dejándola sin ahorros y endeudada con el banco, ya que tuvo que solicitar un préstamo personal para financiar las actividades del estafador. Los hijos de la víctima descubrieron la estafa y denunciaron al estafador, quien ahora enfrenta la condena por sus acciones depredadoras.

La sentencia subraya que el acusado era plenamente consciente de que agotaría todo el patrimonio de su víctima, una realidad que se cumplió.

Excélsior

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