Uncategorized

Quentin Tarantino, violencia es su sello

chico malo de Hollywood, Quentin Tarantino llega a los 50 años mañana y los conmemora con una vasta trayectoria que incluye dos premios Oscar –uno de ellos obtenido hace un mes por el guión deDjango sin cadenas–, una Palma de Oro por su cinta Tiempos violentos y 16 trabajos tanto en cine como en televisión que avalan su trabajo como director. El cineasta, que de igual manera conmemora 20 años de carrera, se ha posicionado en la industria cinematográfica como uno de los realizadores más influyentes de los últimos años que asegura varios ceros en taquilla. «El valor de Tarantino dentro de la industria radica en la reinvención que está haciendo de géneros cinematográficos ya existentes como el western, el cine bélico o el de artes marciales. Lo que él hace es traer a la gran pantalla todos esos géneros o subgéneros con los que él creció y que han sido ya olvidados por las nuevas generaciones. Estamos hablando de un tipo que tiene retentiva, que tiene el feeling y un buen ojo para los actores. «De repente a Tarantino se le llega a ensalzar de manera muy absurda, ya que lo que él hace es utilizar la obra de cineastas que ya nadie conoce o recuerda; se vuelve un director bastante estimulante que provoca que el espectador revisite esos viejos estilos y a todos eso directores, como John Ford o Sam Peckinpah, de los cuales ya no se habla», precisó en entrevista José Antonio Valdés, crítico de cine e investigador de la Cineteca Nacional. Quentin Jerome Tarantino, director nacido en Knoxville, Tennessee, se ha labrado un lugar dentro de la industria cinematográfica gracias a sus propuestas visuales, muchas de las cuales se valen de la sangre y la violencia para hablar de temas que han formado parte de la historia universal como la esclavitud, el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial o la cultura pop. Para Arriaga es un hombre dulce «Tarantino utiliza la violencia e incluso la exagera como un gran guiñol para mostrar el absurdo de la violencia contemporánea. Sé que a mucha gente le parece que ésta es de manera gratuita, yo entre ellos, pero después de hablar con él, me di cuenta de que no está en favor de la violencia, sino todo lo contrario. «De hecho él es un hombre muy dulce y generoso que conoce mucho del cine. Su obra es bastante original, toca una sensibilidad contemporánea y hace un énfasis en lo ridículo y en el absurdo de lo que puede llegar a ser la violencia», expresó Guillermo Arriaga, cineasta con el que Tarantino convivió hace dos años en nuestro país y con quien coincidió como jurado en 2010 en el Festival de Cine de Venecia. El cine como un juego Aunque en la década de los 90 Tarantino fue considerado un fiel representante del cine independiente gracias a filmes como Perros de reserva o Tiempos violentos, que en 1994 se hizo acreedor de la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes, hoy Tarantino se ve como un realizador que se aleja de esa definición. «Tarantino dejó de ser el santo patrono del cine independiente para convertirse en un cineasta integrado a una industria como la de Hollywood en la que puede compartir nominaciones al Oscar con Steven Spielberg o Martin Scorsese. «Las películas que él hace hoy en día son grandes producciones con grandes presupuestos y actores de gran nombre, que en nada se comparan con el dinero con el que se hicieron sus primeras cintas como Perros de reserva. Lo interesante en él es que sigue tomando el cine como un juego y se entretiene al traer a la pantalla todos los géneros o subgéneros que a él le gustaban y que ya están olvidados por muchas generaciones”, acotó Valdés. El director Guillermo Arriaga difiere de esto último expresado por el crítico al asegurar que “el que trabaje con mucho presupuesto no significa que esté alineado, ya que nadie le mete mano a su trabajo, él decide sobre su obra, su casting, su música y ahí sí disiento”. El enfant terrible de Hollywood Quentin Tarantino, cineasta autodidacta, comenzó su carrera en la década de los 80 con proyectos como Love Birds In Bondage o My Best Friend’s Birthday, pero fue hasta los 90 cuando su nombre comenzó a cobrar relevancia gracias a guiones como Perros de reservaTiempos violentos o Asesinos por naturaleza, que dirigió en 1994 Oliver Stone. Gracias a su visión cinematográfica y a la estructura narrativa de sus proyectos, el joven de amplia frente y quijada prominente se ubicó como uno de los cineastas con grandes posibilidades de crecimiento. Lo demás, hoy es historia.   http://www.excelsior.com.mx/funcion/2013/03/26/890797]]>

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X