¿Quién tiene mejor auto, un vendedor ambulante o un profesionista?

Las redes sociales nos hacen reír por los memes que encontramos. Especialmente, cuando expresan una cruda realidad.

Recientemente, circulaba uno que tenía una fotografía con autos viejos y chatarra con la leyenda “tú con doctorado y maestría”.

En la parte inferior, había una imagen de pickups nuevas con el texto “el de los tacos”.

Nada lejano de la realidad. Un estudio de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) lo ha comprobado una vez más.

Mientras que una persona que ejerce el comercio informal puede ganar arriba de 15 mil pesos al mes, vendiendo botana y botellas de agua, el profesionista de la carrera mejor pagada gana un promedio de 13 mil 812 pesos mensuales.

El resto de las carreras perciben salarios más bajos. Por esta razón, no es de extrañar que cada vez más personas se dediquen a la informalidad.

A su vez, según el Centro para el Fomento de la Educación y la Salud de los Operarios del Transporte Público, casi 15 mil taxistas de la CDMX cuentan con maestría y doctorado.

Y no sólo eso: el 46% de las personas desempleadas cuentan con estudios de educación media y superior, según cifras de ManpowerGroup.

Como cereza del pastel, algunos reportajes especiales han dejado entrever que algunos franeleros perciben hasta 30 mil pesos mensuales libres.

Vivir en la ilegalidad

Más de la mitad de los mexicanos ejerce el comercio informal. La pregunta es, ¿cómo formalizarlo?

Los problemas subyacentes son tres: no pagan impuestos, no hay regulación sobre los productos que venden y prevalece la piratería, sinónimo de crimen organizado.

¿Solución? No se trata únicamente de oportunidades laborales ni generación de empleo. El punto central es que el empleo sea bien remunerado.

Esto no es nuevo: la informalidad comenzó a propagarse hace 30 años. ¿Te suena la devaluación de la moneda?

¿Quién tiene mejor auto?

A pesar de ello, esto no quiere decir que los comerciantes informales sean ricos. Simplemente significa que perciben mayores ganancias.

En realidad, únicamente un porcentaje muy bajo de los mexicanos puede sostener el pago mensual de un vehículo nuevo.

De esta manera, es probable que ninguno de los dos tenga un auto nuevo de agencia, o por lo menos, un gran porcentaje.

Esto no quiere decir que sea imposible. Al final, otros factores se conjugan, prevaleciendo en primer lugar los ingresos y los gastos fijos, así como la organización y disciplina financiera.

Fuente:AutosRPM

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