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Resurge el trumpismo y su plan de sellar la frontera con México

Aún antes de recibir el mazo del liderazgo de manos de Nancy Pelosi y poco después de ser electo por su bancada, el líder de la nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, hizo su primer viaje a lo que será el epicentro de la brújula de los conservadores en los próximos 2 años: la frontera con México.

Reportan balacera entre civiles y policías de BC cerca de frontera con EU “Usaremos el poder de presupuesto y el poder de los citatorios. Permítanme ser claro: los responsables de este desastre rendirán cuentas (…) Si el secretario Mayorkas no renuncia, los republicanos de la Cámara investigarán cada orden, cada acción y cada falla para determinar si podemos iniciar investigaciones de juicio político”, amenazó.

Pero el dardo de McCarthy no iba dirigido en realidad al secretario de Seguridad Nacional (DHS), Alejandro Mayorkas, sino al mandatario Joe Biden, conforme los republicanos ondearán la acusación de “fronteras abiertas” para revivir el chivo expiatorio favorito del trumpismo, la “invasión” de indocumentados, como punta de lanza de su estrategia hacia las elecciones presidenciales de 2024.

“Con los republicanos en control de la Cámara de Representantes durante los próximos dos años, éstos presionarán para mantener la frontera cerrada y más dinero para agencias como la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), seguridad fronteriza y mayores detenciones en la frontera”, sostiene Maureen Meyer, de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés).

Al mismo tiempo, Meyer considera que la administración de Biden ha sacrificado a los solicitantes de asilo al mantener la frontera cerrada para quienes llegan de México y América Central, y también al extender las expulsiones del Título 42 a los venezolanos.

El gobierno del presidente demócrata tendrá una presión cada vez mayor para demostrar que la frontera está “bajo control”, advierte. Una ley de control fronterizo, que incluye componentes para reforzar el combate al tráfico de indocumentados y del fentanilo –ambos temas resaltados por Donald Trump durante el anuncio de su tercera candidatura presidencial—será la prioridad legislativa número 1 de la nueva mayoría republicana, además de presionar para el restablecimiento de los polémicos Migration Protection Protocols (MPP), mejor conocidos como “Quédate en México”.

El líder de la nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy. (Especial) Contra el narco Para machacar la imagen de una frontera porosa y peligrosa, así como de Estados Unidos agobiado por amenazas globales, la mayoría republicana designará a un texano como el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, el legislador Michael McCaul, quien conoce de cerca la problemática fronteriza como representante del Distrito 10 de esa entidad federativa. McCaul, de 60 años y uno de los más ricos republicanos en el Congreso, tiene un historial como encargado de seguridad nacional y lucha antiterrorista para la fiscalía de Texas, además de haber trabajado en la oficina de integridad pública del Departamento de Justicia, antes de convertirse en legislador.

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden. (Reuters) Anticipando su próximo título como presidente de un comité de alta visibilidad nacional e internacional, McCaul delineó su agenda un día después de ganar las elecciones del 8 de noviembre con 63 opor ciento de apoyo.

“Tenemos una crisis económica, una crisis fronteriza y una crisis energética, y también diría una crisis de seguridad nacional”, advirtió. Aunque McCaul también mencionó como prioridades las amenazas mundiales a Estados Unidos provenientes de Rusia, China, Irán y Corea del Norte, el abogado texano ha tenido una obsesión desde 2011: designar a los carteles mexicanos de las drogas como Organizaciones Terroristas Foráneas (FTO, por sus siglas en inglés), a fin afectar sus intereses financieros y endurecer las sentencias contra sus cómplices.

Durante una entrevista con Fox News en julio pasado, McCaul señaló que Texas es la “zona cero” de la lucha contra el tráfico del fentanilo de los cárteles mexicanos y sostuvo que el gobierno mexicano no solo no está ayudando, sino está “habilitando” a las organizaciones criminales. Al renovado énfasis de los republicanos sobre el tema fronterizo le han servido de munición las cifras oficiales que apuntan a números récord de la llegada de migrantes indocumentados a través del cruce entre Estados Unidos y México.

Solo en octubre se reportaron 230 mil encuentros, el número más alto de la historia y un aumento de 1.3 por ciento en relación con septiembre. Para el año fiscal 2022, la cifra oficial se ubicó en 2.3 millones de encuentros con migrantes –la mayoría de mexicanos, pero con llegadas crecientes de venezolanos, cubanos y nicaragüenses– sin contar un estimado de casi 600 mil personas que lograron burlar a las autoridades fronterizas.

Milenio

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