La futbolista mexicana Janelly Farías decidió hacer públicas una serie de experiencias que, según relata, marcaron su carrera dentro del futbol femenil, al señalar prácticas de abuso, manipulación y conductas poco éticas por parte de integrantes de cuerpos técnicos.
A través de su libro titulado “Sobreviviendo al futbol femenil”, la jugadora expone situaciones que, asegura, reflejan una problemática más amplia dentro de este deporte. En su testimonio describe cómo ciertas dinámicas dentro de los equipos podían volverse tóxicas, afectando directamente a las jugadoras.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la forma en la que, según Farías, se ejercía control sobre el grupo. La futbolista relata que el aislamiento era utilizado como una herramienta para influir en la percepción del equipo, especialmente cuando alguna jugadora no se alineaba con ciertas prácticas fuera de la cancha.
De acuerdo con su experiencia, negarse a participar en reuniones informales organizadas por el cuerpo técnico, donde predominaba el consumo de alcohol, generaba consecuencias dentro del grupo. Esto derivaba en señalamientos que cuestionaban su actitud y compromiso con el equipo.
En su relato también menciona episodios en los que entrenadores habrían cruzado límites profesionales, incluso presentándose en condiciones inapropiadas frente a las jugadoras. Estas situaciones, asegura, formaban parte de un entorno que normalizaba conductas que no deberían tener cabida en el deporte.
Farías explica que este tipo de acciones no solo afectaban el ambiente dentro del vestidor, sino que también generaban un impacto emocional en quienes lo vivían. Señala que, en algunos casos, el control psicológico provocaba que el grupo pasara de rechazar estas conductas a aceptarlas o incluso justificarlas.
Ante este panorama, la futbolista decidió acudir con directivos del club para exponer lo ocurrido, motivada por la idea de que es necesario hablar sobre estas situaciones y no guardar silencio.
Las revelaciones también han abierto la conversación sobre la falta de atención mediática a este tipo de denuncias dentro del futbol femenil, lo que ha generado cuestionamientos sobre el papel del entorno deportivo y la necesidad de visibilizar estos casos.
A pesar del crecimiento que ha tenido el futbol femenil en los últimos años, Farías advierte que aún existen problemáticas fuera de la cancha que deben atenderse. Su testimonio busca evidenciar estas situaciones y poner sobre la mesa la importancia de garantizar espacios seguros para las jugadoras.