Son monjas ‘rebeldes’ reto para Papa

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Las monjas de LCWR mantienen una tensa relación con la Santa Sede desde hace tiempo por su progresismo

El Papa Francisco tiene decenas de temas pendientes y uno de los más espinosos es el que concierne a las llamadas monjas rebeldes que pertenecen a la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas (LCWR, por sus siglas en inglés).

Este grupo, tras los regaños de El Vaticano por sus posiciones progresistas, mantiene ahora en una engorrosa negociación con la Santa Sede sobre su futuro.

“La que estamos afrontando es la fase de una delicada negociación”, confió a REFORMA la hermana Annmarie Sanders, la portavoz de este grupo procedente de Estados Unidos.

Conocidas por su trabajo con los más marginados y sus posiciones tolerantes sobre ciertos temas éticos como las uniones de parejas homosexuales y los métodos anticonceptivos, las monjas de LCWR mantienen una tensa relación con la Santa Sede desde hace tiempo, pero su punto más álgido fue en junio del año pasado, cuando bajo el pontificado de Benedicto XVI se les acusó de trasgredir las enseñanzas de la Iglesia e imponer “temas feministas radicales”, razón por la cual se envió una misión vaticana para reorganizar la institución.

La respuesta de LCWR fue un rechazo casi total a dichas críticas, a lo que le siguió un comunicado de la Congregación de la Doctrina de la Fe (CDF) -el organismo que se ocupa de asuntos doctrinales bajo el liderazgo del alemán Gerard Muller- en el que se les advirtió que el Papa Francisco había confirmado la posición de la Santa Sede y la misión para reformar la LCWR.

Una condena clara, si no fuera porque diez días antes el Cardenal brasileño Joao Braz de Aviz, que es un cercano amigo del Papa, había dado una versión diferente de la posición.

“No es, ‘nosotros tenemos razón; ellas no’ (…) Las posturas son muy diferentes, pero también existe un programa que hay que seguir; no hay que excluir, debemos encontrar las vías para hacer las cosas”, dijo Braz de Aviz, interviniendo en la asamblea plenaria de las superioras religiosas de todo el mundo.

De ahí que algunos expertos papales interpretaran el hecho como la evidencia de que, dentro de El Vaticano, hay posiciones discrepantes y que no necesariamente la postura del Papa es la postura de Muller.

“Muller es el que está optando por la línea dura, pero ese no es el caso de Braz de Aviz, que es un personaje muy cercano al Papa”, indicó a REFORMA el vaticanista Ignazio Ingrao.

En esta presunta división que hay dentro de El Vaticano, también está la preocupación de que LCWR, que ya cuenta con mil 500 delegadas para representar a unas 57 mil monjas de los EU, conquiste más adeptas a nivel mundial, según el experto.

De hecho, ya ocurrió en Cataluña, donde la monja benedectina Teresa Forcades divulgó públicamente un programa que incluye varias peticiones de carácter socioeconómico, como la eliminación de los privilegios de los políticos y más medidas para hacer frente a la violencia de género, haciendo, entre otras cosas, referencia a la labor de LCWR.

 

Reforma.

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