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El PAN-teón de un Caciquillo

El Radar

El editorial de Antena San Luis

El Partido Acción Nacional es el “ex” de cientos de miles de potosinos, un viejo amor que abusó, decepcionó, engañó, que hizo lo que quiso con el corazón de un colectivo que despechado lo abandonó. Y no era para menos, tanta chingadera era insostenible…

Guerras fratricidas intestinas sin control, corrupción rampante, acuerdos en lo oscurito de lo oscurito para taponear las alianzas impresentables en lo público.

El artífice del trágico desenlace de una tragicomedia anunciada es Xavier Azuara Zúñiga, cacique trasnochado y bon vivant de un partido en ruinas. Azuara es el administrador de un negocio al que ya se le cayó hasta la fachada. Detrás de su mostrador improvisó a quien se deja, en contraparte los que hicieron berrinche o rebelión interceptan a la poca clientela que queda en la esquina. Es que el peor enemigo del PAN potosino siempre fue un panista, la triple moral su sello indeleble. Una calamitosa ruta de traiciones sobre traiciones que han enterrado cualquier posibilidad de que regrese esperanza en los comicios que vienen, pero la noche no dura para siempre, invariablemente vendrán muchos más.

La decisión es ahora, y el espacio elemental para el en otros tiempos invencible PAN es la capital, y mañana domingo 9 se decide una vez más su liderazgo metropolitano.

Hay dos opciones en el panorama, Marcela Zapata y Cristina Govea.

La primera ha luchado a contra corriente cargando el pesado apellido que lleva durante muchos años en el partido, ser hija de Alejandro Zapata Perogordo, ya no es ventaja, presiona y desgasta; su mejor decisión es la sana distancia y la reinvención de una estirpe en la política real. Marcela termina rescatando lo que queda de la insurrección de un partido que se ahogó en las buenas intenciones de sus ingenuos simpatizantes y militantes y desfalleció ante las ambiciones y deslealtades de sus tenedores. Nadie puede asegurar que Marcela pueda rescatar cabalmente al partido, pero sí puede abonar a arrebatarle al cacique lo que queda del “negocio”, derribar los cimientos de la ruinosa cara que muestran hoy y empezar una sólida reconstrucción desde un nuevo punto de vista, con menos triples caras y más reconciliación.

Es tan mala la suerte del PAN potosino que su mayor triunfo fue llevar a un priísta al poder, sin sus simpatizantes capitalinos Galindo no sería alcalde, sin ellos Nava hizo el ridículo monumental de su uniformado saltimbanqui reprobado por todos menos por su incontrolable ego. Aplastaron a Nava para “ajusticiarlo” pero terminaron perdiendo en el cálculo mucho más de lo que en principio se apostó.

Cristina Govea es la otra opción, pariente del ahora aún líder de MC, el San Cirense Eugenio Govea, cuñada del diputado local Rubén Guajardo, encumbrada en la posibilidad por el mismo Azuara pensando que podría enrocar otra vez con mentiras y fintas burdas para confundir a la militancia, el tema es claro, Cristina es otro cuadro menor que se presta a ser títere de un caciquillo gangoso al que hace tiempo se le quemaron las manos.

Habrá que esperar a ver el resultado…

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